lunes, febrero 28, 2005
Un fin de semana agitado # 1...
Como algunos saben, otros sospechan y la mayoría desconoce, el jueves por la noche salimos con Don Oruga rumbo a la "ciudad de la furia": Buenos Aires, Capital.
No se si me falta inspiración o me sobra cansancio, pero esta primera parte será una breve pero suculenta reseña de lo que allí nos esperaba. (Y con eso aprovecho a vengarme de los tres que no escribieron casi nada al respecto. Y también, porque soy mala y me gusta serlo, crear un poco más de suspenso en tanto se revelan las fotos, muajajaja!)
4 cosas supremas 4 que nos esperaban en la gran ciudad:
1- El día del cumpleaños de Don Oruga:
Donde llegariamos a casa de nuestros amigos Solmar y Capitanlu, a quienes conocemos desde y del sitio en donde nos nosotros mismos nos conocimos.
Ellos nos hospedarían y con ellos festejariamos el ya célebre natalicio de tan chillón y querido ser.
Antes, compras escolares. Y haciendome la intrigante, compra del regalo.
Primer decepción: 2666 de Roberto Bolaño, regalo previsto, agotado! ¡¡¡Súperultramegasniffffffffffff!!!
De todos modos no nos quitó la sonrisa. Y seguimos adelante.
Cena mexicana hecha por las manitas del cumpleañero. Ahí les va la muestra:

2- Sábado, el encuentro con dos grandes de la blogósfera:
Martim y el Torito.
Contábamos también con que estarían Cíclica y Borizela, pero las mujeres siempre nos hacemos de rogar; y ellas no fueron la excepción.
De este encuentro entre cuatro potencias (jejeje!), y el consecuente choque de planetas, les contaré en la próxima entrega con material fotográfico: ¡inédito, inexplicable e imperdible!
3- Sábado por la noche, cena con el Súper Ratón:
Sí, señores y señoras, al fin abrazaría hasta quebrarnos las costillas (como él quería, afectuoso hasta el crimen...) a mi queridísimo Faivel y vería a esas dos mágicas Princesas y a su Señora del Cofre (hermosa hasta el silencio, ella).
Lo que sucedió y rebasó toda expectativa.
La cosa venía con sorpresa: una bloguera sin blog pero con título por derecho propio y fidelidad incomparable, Tanya Sister; una mujer que detrás de un rostro lleno de una belleza envidiable, sigue siendo una nena capáz de emocionarse hasta las lágrimas y brillar con los relatos de nuestros desafíos y luchas familiares en labios de Don Oruga.
Y no nos alcanzó, y fue maravilloso, y reimos, y hablamos, y bebimos (hasta el infinito y más allá), y nos interrumpimos mil veces, y hasta estuvimos a punto de llorar...
Pero de eso se tratará la tercer entrega, con su correspondiente documentación gráfica.
4- Domingo, día de despedida y pequeños gustos:
Paseo, compritas, hadas, cómics, aretes; y lágrimas, lágrimas por saber que otra vez la distancia, que no es tanta, se haría abismal por la rutina y las obligaciones.
Y que allá, que hasta ese momento aún era un acá, quedaban seres que tienen buena parte de nuestros corazones con ellos y que a pesar de la seguridad de un regreso, el amor que es egoísta, nos hace desearlos pegados a nosotros.
De ese llanto también les hablaré, uno de estos días.
Ahora, simplemente, tengo que dormir. Que no lo he hecho. Llegamos a las 7 de la mañana, comencé a trabajar a las 8.30; y no he parado.
Pero, ¿saben qué?; el motivo real por el que quiero dormir es para poder soñarlos.
Y matarme de risa con las locuras initerrumpidas de Martim, enternecerme sin límites ni pudores con la dulzura inocente de Toro, darle más abrazos a mi Ratoncito del alma, hacerle un guiño cómplice a Tanya y que las estrellitas salten de una mirada a la otra...
Pero sobre todo: juntar a Saris con Guada y Luli.
Mirarlas hasta el cansancio mientras hacen locuras y juegan en su mundo; ese mundo al que también pertenecemos el Ratón, La Señora del Cofre, Don Oruga y yo.
Seguramente, esta noche sonreiré mientras duermo.
viernes, febrero 25, 2005
Alto! Stop! Que se detenga el mundo hoy...

Te amo por todos los tiempos que no he vivido.
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.
Por la nieve que se funde por las primeras flores.
Por los animales puros que el hombre no persigue.
Te amo por amar.
Te amo por todos los hombres que no amo.
Quién me refleja sino tú mismo; me veo tan poco
sin ti no veo más que una planicie desierta.
Entre antes y ahora
están todas estas muertes que he sorteado sobre paja.
No he podido atravesar el muro de mi espejo.
Tuve que aprender la vida como se olvida
palabra por palabra
Te amo por tu sabiduría que no me pertenece.
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión.
Por el corazón inmortal que no poseo
crees ser la duda y no eres sino razón.
Eres el sol que me sube a la cabeza
cuando estoy segura de mí.
Te amo - Paul Eluard (a quién pido perdón por el cambio de género)
Sí, señores y señoras, un día como hoy pero del año 1968 nacía el hombre que amo.
Por eso hoy; así como todos los días y noches que fueron y que vendrán, son sólo para él en este mi pequeño mundo.
Y como ahora viene la parte en que comienzo a supurar cursilería por todos mis poros; y la cara de boba empienza a traicionarme, sólo diré:
Todos los pájaros vuelan por ti, y yo simplemente te amo.
miércoles, febrero 23, 2005
Music!!! y porque Martim me pasó la posta ...

* Al azar, 10 álbumes de mi colección:
1-Absolutamente toda la discografía de Luis Alberto Spinetta, si tengo que elegir uno: Bajo Belgrano de la época de Jade; pero sinceramente no puedo elegir.
2-Casi toda la discografía de Joaquín Sabina, si tengo que elegir elijo: Física y química, pero también me cuesta decidir por uno.
3-Pink Floyd The Wall.
4-Mi vida con ellas - Fito Páez.
5-Cuatro caminos - Café Tacuba.
6-All I Got - Al Jarreau.
7-Un Baión para el Ojo Idiota - Los redonditos de Ricota.
8-Un compiladito de Led Zeppelin con los temas que me gustan.
9-La Banda sonora de la película "Amelie".
10-Un rejunte de Serú, onda Peperina, La grasa de las Capitales y algo de los "en vivo".
* Discos que me dio vergüenza encontrar buscando los anteriores:
Tanto como vergüenza no; y es que hay mucha música que no me gusta y está acá... vivo con demasiada gente, jejeje! Sobre todo adolescentes, arghhh.
* Cuál es la cantidad de música bajada a tu computadora:
347 megas según la cuenta que saqué, lo que puede ser un poco más o menos; solo Don Oruga sabrá bien.
* El último CD que te compraste:
Reality - David Bowie; aunque en realidad lo compré para regalárselo a Don Oruga.
* Cuál fue la última canción que escuchaste antes de leer este post:
Eva tomando el sol - Joaquín Sabina.
* Canción que escuchás seguido y que tiene significado para vos:
Wish you were here - Pink Floyd y Todas las hojas - Luis A. Spinetta.
* ¿A quién le vas a pasar esto? (5 personas y por qué):
A la Flefitafle, porque seguro lo toma y lo hace; si es que no lo hizo ya.
A Mrs. Merg, porque no tengo ni puta idea de que música puede oir.
A Faivel, porque todo lo que hago se lo termino pasando a él.
A Odyseo, porque siempre me sorprende con lo que escribe.
A Rax y Mr. Chimal, solamente para saber que oye una pareja tan culta como ellos.
Aviso: No hagan como yo y se queden esperando un mail; este enunciado de 5 personas YA significa que les toca hacer el post al respecto... Espero anden por aquí y se enteren.
martes, febrero 22, 2005
Derritiéndonos...

Queridos amigos, el síndrome Dalí nos ha atrapado en medio de la pampa húmeda: nos estamos derritiendo.
Así que, a pesar de querer contarles mil cosas, escribir algunos delirios propios y ajenos; por hoy dejaré que el tiempo caiga en tierra y me marcharé a ahogar mis últimos suspiros en una piscina.
Nos veremos cuando todo vuelva a la normalidad. Si es que eso ocurre.
domingo, febrero 20, 2005
No llore mi niña...

Y el árbol crece, lento y pleno,
anegando los aires,
verde deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.
Nombras el cielo, niña.
Y el cielo azul, la nube blanca,
la luz de la mañana,
se meten en el pecho
hasta volverlo cielo y transparencia.
Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
baña la tierra negra,
reverdece la flor, brilla en las hojas
y en húmedos vapores nos convierte.
No dices nada, niña.
Y nace del silencio
la vida en una ola
de música amarilla;
su dorada marea
nos alza a plenitudes,
nos vuelve a ser nosotros, extraviados.
¡Niña que me levanta y resucita!
¡Ola sin fin, sin límites, eterna!
Niña - Octavio Paz
Saris visitó a su padre el viernes.
Por la noche recibo un llamado de urgencia, era Matías (mi hijo mayor) pidiendo que vaya a verla que se había "rajado la cabeza" (literalmente.
Salí como si tuviera una Ferrari, olvidando que apenas si tengo una lenta citronave; y pensando en el camino todo lo que insultaría al padre de mis hijos por no cuidar a Saris como es debido.
Llegué y la encontré acostada sobre una mesa, manchada de sangre de la cabeza a los pies, con lo que se notaba había sido un golpe brutal en medio de su frente; eso sin contar con que: su padre la había rapado con una maquinita de afeitar y le había pegado la herida con La Gotita! Quedé muda, solo atiné a apurarlo a que termine con lo que hacía, tomarla en mis brazos y llevarmela.
Y una vez más entre lágrimas me pasé la noche pensando: ¿porqué el 98 % (siendo muy pero que muy generosa) de los hombres cuando se separan de sus mujeres y sus hijos se vuelven potencialmente imbéciles?
Y esta es la parte donde me acabo de ganar el odio de la platea masculina, soy tildada de resentida y muchos dejan de visitarme. Pero, sinceramente muchachotes: me importa una reverenda mierda lo que hagan! Porque estoy convencida de lo que digo.
Al menos en mi país, ese es el porcentaje de padres que no pagan la mantención de sus hijos o pagan lo que se les antoja o pierden el tiempo poniendo en negro todas sus pertenencias para que no les pidan lo que la ley establece que deben pasarle a SUS hijos.
Eso sin contar los que dejan de verlos por completo, se dedican a criar hijos ajenos, o como este caso: se los llevan como cumpliendo un sacrificio pero ni los miran ni los cuidan como necesita una criatura ser cuidada.
Y esto, sepanlo, los que creen que el resentimiento no me deja ver, me lo dijo la propia Saris con sus escasos 7 añitos: "mami, porqué cada vez que voy de papi me pasa algo malo?". La respuesta más sincera que se me ocurrió darle fue: " porque no hay nadie que te esté mirando todo el tiempo y que te hinche las pelotas como te las hincho yo diciendote que no hagas esto o aquello porque es peligroso..." Por un instante me miró seria, después hubo una sonrisa cómplice y para acabar con el tema me estampó un sonoro besote de esos que solo ella sabe dar.
En fin, la enana ya está bien, aunque parece boxeadora apaleada, pero yo sigo con el nudo en la garganta y la puteada contenida.
Tal vez, y por ellos, sólo por ellos; así deba ser.
miércoles, febrero 16, 2005
El sitio de donde somos...

"Ciudad del Sueño" - Paul Klee
"Las Ciudades Invisibles" - Italo Calvino
La ciudad en la que vivo no me gusta, nunca me gustó; salvo en mi adolescencia, cuando la locura infinita me embriagaba noche y día, y sentía que nada podía ser mejor que ese momento y el sitio donde esas cosas estaban sucediendo. Luego de ese tiempo siempre renegué de ella.
Es una ciudad que no es ni demasiado chica ni demasiado grande, donde todos desean vivir la vida de la gran urbe pero albergan en lo más íntimo las peores cosas de un pueblo chico/infierno grande.
No se puede decir que nunca pasa nada, pero las cosas que pasan rara vez alcanzan para sentirse satisfecha; mantiene un ritmo cultural que más de un sitio desearía pero nadie le saca el suficiente provecho ni siquiera quienes viven de eso.
Está llena de gente jóven, lo que es un augurio de futuro; pero se los ve tan aislados en su nuevo mundo de la super comunicación que da miedo. Aunque creo que esto último debe estar sucediendo en todos lados, acá se ve aumentado por la lupa inmensa de las 10 cuadras a la redonda que representan "el centro".
Decir: "en mi época esto o aquello" es un horrible lugar común que habita en los labios de todos aquellos que superamos los 30 en esta ciudad... y es que, parece ser, que lo que trae nostalgia nos da la nefasta sensación de creer que hemos vivido algo mejor de lo que el resto está viviendo.
Este es el sitio de donde soy y tal vez, lo que es peor, el sitio que me hace ser lo que soy.
Muchas veces soñé con abandonarlo, lo que no significa que sea capáz de hacerlo o que el hacerlo solucione algo de lo que me molesta.
En tal caso, si pudiera inventar como el gran Calvino una ciudad hecha a mi medida, tal vez haría lo que él hizo y juntaría en una sola todas aquellas cosas y personas que me son entrañables y me hacen bien; y dejaría más allá de las murallas de tal lugar lo que me resulta agobiante y absolutamente desechable.
Pero, lamentablemente, no soy Calvino. Y sigo acá.
lunes, febrero 14, 2005
Vacaciones!!! al fin...

Sí, como lo oyeron: cuando todos ustedes, en esta parte del hemisferio regresan a sus trabajos, cabizbajos y meditabundos, yo empiezo mis vacaciones!!! Y es que lo justo es lo justo, hasta cuando iba a estar yo viéndolos con sus playeras y sus bolsitos de viaje, sonrientes y despidiéndose a brazos batientes sin el menor cargo de conciencia por los pobres como yo que quedábamos en el implacable verano del sur encerrados en nuestras tristes oficinas a fuerza de aire acondicionado?
La justicia ha llegado, y ahora es mi turno!
Por lo tanto, dejaré de ser esa pequeña pitufa gruñona que han venido soportando estoicamente y volveré a mis origenes.
Una vez más Delirio está en acción, corriendo bajo el sol de febrero y haciendo pompas de jabón de los colores que aún no se han inventado. El despliegue de la alegría comienza en esta cueva.
Sólo falta que desconecte un par de cables que hacen cortocircuito dentro de mi cabeza y ya podría decirles que todo está... perokedelujoooooooooooooo!
¡A disfrutar del descanso y de las horas de ocio, sikesi!
viernes, febrero 11, 2005
Rapto ególatra Nº 753...


Y como si algo soy en esta vida es sincera, a continuación verán que ayer no les había mentido y que realmente soy MIGUELITO en femenino.
Ustedes se preguntarán a cuento de qué viene todo esto.
Pues bien, mis queridos amiguitos, he aquí ante ustedes a la caradura mayor del sur del continente y sus aledaños.
Hace unos meses, don Oruga me envío via mail (que así es nuestra comunicación en estas épocas de alta laboral...mmmhhh...) un formulario para participar en un concurso de poesía que se llevaba a cabo en España. Ante lo cual, ni lenta ni perezosa envié una de las tantas cursilerías que llevo acumuladas a lo largo del tiempo, y de las que soy la mayor detractora. Pero si algo he aprendido es a poner el pecho y a darle para adelante. Que nada perdemos, vaya.
El caso es que allí partió una poesía via formulario/mailístico hacia la legendaria capital española.
Olvidado el tema, anoche me sorprendió recibir la siguiente misiva:
Madrid, 10 de Febrero de 2005
Don/Doña Marcela Fumale
Estimado/a Marcela:
Después de leer y estudiar su poema, el Comité de Selección lo ha catalogado en el concurso Amor Imposible como semifinalista.
Como semifinalista tendrá usted la oportunidad de ganar el premio de 150 Euros en efectivo. Le deseamos mucha suerte. El jurado terminará su labor a finales de Febrero que es cuando se conocerá el ganador. En cuanto se sepa se le enviará un correo al ganador y se publicará en la web.
Eso no es todo.......
Para celebrar el talento único que usted ha demostrado, también queremos publicar su poema en lo que promete ser uno de los libros de colección más preciados.
HORIZONTE LEJANO será publicado esta primavera. Será un volumen de alta calidad y en la línea de los clásicos, para que dure varias generaciones.
Marcela, antes de continuar, déjenos aclararle una cosa. Su poema ha sido seleccionado para su publicación como resultado de un concurso en el que ha quedado semifinalista, en base a su talento único y visión artística. Entendemos que añadirá importancia y atractivo a esta edición. Por lo tanto usted no tiene obligación de pagar una cuota para su publicación ni está obligado a comprar nada.
Como le hemos informado, su poema ha sido seleccionado para el concurso final - así pues usted no necesita hacer nada más. Sin embargo, para que su poema sea publicado, debe revisarlo. Abajo encontrará el texto del mismo. Léalo cuidadosamente y haga los cambios que crea oportunos corrigiendo los posibles errores. El Permiso de Publicación del Artista también verifica que "Búsqueda" es su trabajo artístico original y que nos da permiso para publicarlo en esta ocasión. Déjeme asegurarle que usted sigue siendo propietario de su poema. HORIZONTE LEJANO tiene copyright como una recopilación. Esto quiere decir que usted mantiene la propiedad de su obra artística.
Permítanos, Marcela, felicitarle de nuevo. Creemos que tiene usted un talento especial y esperamos con impaciencia la publicación de su poema en HORIZONTE LEJANO.
Atentamente
Manuel López Rodríguez
Editor
P.D. Marcela debe estar orgulloso/a de su logro. De los miles de poemas que leemos cada año, solo puede publicarse una pequeña fracción. Estamos satisfechos de que "Búsqueda" va a recibir el reconocimiento que una publicación, a escala internacional, puede conseguirle.
¡¡¡Ejemmmmm!!! Gracias, gracias. No hace falta aplaudir de pie, ejem, gracias.
(((¡Jejejeje!)))
Ya sé que para muchos de ustedes esto es una tontería y que para otro tanto los concursos son una "grasada".
Pero, no me importa, yo estoy feliz.
Y es que nadie más que yo sabe que carezco de talento para escribir; pero al parecer lo poco o mucho que intento le ha gustado a algunos. Y eso me hace sentir bien :)
jueves, febrero 10, 2005
Confirmado: soy como Miguelito...

*** Y después no me vengan con que no les avisé a tiempo.
Desde mañana, cuando entren acá, encontrarán a una libélula totalmente centrada en sus ideas, sin altibajos emocionales, con un dominio total de sus arranques revolucionarios e idealistas, con una cueva ordenada y lustrosa, y una vida amorosa totalmente equilibrada y libre de cualquier tipo de celo.
Y el que no me crea... ejem...bueh... no se... tal vez... ya veremos...
lunes, febrero 07, 2005
Y la verdadera historia...
de Wish you were here, que obviamente no es la relatada en el post anterior sino esta otra: delineada sabiamente según la pluma y el genio de Don Oruga:
Wish you were here es uno de los discos más irregulares en la carrera de Pink Floyd, y dentro de la era Gilmour-Waters, quizá es más un síntoma que una obra redonda.

Grabado tras un bache de dos años tras la larga y agotadora grabación de The dark side of the moon, y en medio de las expectativas que había creado el album que dio carta de defunción a la sicodelia, Wish you were here es un homenaje (o un exorcismo de) a la figura de Syd Barret, el fundador de la banda, y un borrador de The Wall, la excesiva opereta que reúne cimas y simas de Roger Waters.
Barret dio nombre al grupo, The Pink Floyd Sound, formado en 1964 con Waters, un amigo de la infancia. Estaba llamado a renovar una escena devastada por las muertes de James Morrison, Janis Joplin y Jimmy Hendrix, con una imagineria que rebasaba las mejores canciones del Lennon del Sargento Pimienta, cuando enloqueció y se retiró a vivir en un sótano. "Enloqueció" no es una palabra que pueda resumir las motivaciones que llevan a un hombre, incluso si es un músico, a un exilio que no se sabe si es un para ocultarse de las sombras o en las sombras. Nada en las letras de los dos primeros discos de The Pink Floyd Sound (turbiamente felices e infantiles hasta el panteísmo)permitía adivinar ese fin. Pero "enloqueció" es la palabra que hasta la fecha los otros miembros de la banda (Waters, Mason y Wright) utilizan como coartada. En los inicios de una carrera promisoria, echaron a Syd (junto con su "The" y su "sound") y reclutaron al maestro de guitarra del Madcap, David Gilmour. Un sano cambio por el que jamás habrían de perdonarse.
De hecho, la obra posterior de Pink Floyd, al menos antes de la etapa Gilmour y su equipo de ghostwriters, es un dilatado canto a Barret y un inútil intento por adentrarse en su mundo. Tanto The dark side of the moon (1973), Animals (1977) y, sobre todo, The Wall (1979) se mueven entre menciones a la alienación, a la alienación que produce la fama y la misantropia como la única alternativa existencial ante la neurosis y la perdida de los paraisos infantiles; el camino de Syd. Pero en ningún disco la presencia de Barret es tan clara y ominosa (brilla en ti, diamante loco) como en Wish you were here.

Lo que ocurrió hacia 1975 es que las noticias sobre el estado de Syd eran crudas y desoladoras. A la adición al LSD se sumaba un deterioro físico y mental, y prácticas que incluso las versiones más negras de la leyenda tienen la piedad de omitir. La idea de un disco homenaje, cuyas regalias pagasen una clínica de desintoxicación y le asegurasen un futuro al abatido por las brisas de acero, fue de Waters. El grupo se dio al trabajo con determinación de penitentes, la misma con la que años antes Gilmour y Waters habían producido The Madcap Laughs (1970), el primer album solista de Barret (si producir se podía llamar a esperar sus contados intervalos de Lucidez). De hecho, existe muy poca documentación sobre las sesiones de grabación de Wish you were here (tan sólo los trabajos de The dark side of the moon generaron un par de documentales). Se trató de una obra íntima, lejana a la superproducción de The Dark side (las capas interminables de guitarras, los efectos de sonido, la voluntad iconoclasta, la presencia de Alan Parsons), y más centrada en la elaboración de una atmósfera entre rabiosa y nostálgica, obtenida en buena medida por la incorporación del Dick Parry con un saxofón exultante, y con un regreso a las piezas largas que evocaban los mejores momentos del Echoes de Meddle (1971).
La pieza central, Shine on you, crazy diamond, dividida en dos partes (aunque la portada la anuncie pomposamente en 9 tracks), es tanto en su letra como en la vigorosa instrumentación, una larga súplica, un mantra que invoca a Syd y lo llama a volver de su locura (acércate extraño, leyenda, martir, ¡y brilla!), pero la parte medular de la obra es la secuencia de tres canciones que narra el ascenso y caída de Syd: Welcome to the machine, Have a cigar y Wish you were here, la pieza que da nombre al album.
En Bienvenido a la maquinaria la voz de ¿la madre? de Syd le da la bienvenida a una sociedad que dicta sus sueños, con una instrumentación afilada y mecánica, amenazante. Una pieza que contrasta con el manager que alegremente invita un hábano a la rockstar floreciente en ¿Tienes un cigarro? antes de comenzar a ordeñarla (la banda es fantástica, ¡en serio que lo creo!, pero ¿cuál de ustedes es Pink?). Su melodía furiosa recuerda los arpegios lisérgicos de Barret. El deseo de clonación llegó al punto de que para cantarla llamaron a Roy Harper, un ex-miembro de la Fuerza Áerea Británica que era un sosias de Barret, no sólo en su biografía (locura, siquiátricos, una carrera de crooner outsider) cuyo timbre es casi idéntico al del malogrado Syd. Después, la canción se convierte en parte de una sontonía radiofónica, el dial gira, se escuchan fragmentos de radionovelas y bandas, y entonces brota, distorsionada, una guitarra que repite una serie de acordes descorazonadores.
Deseo que estuvieras aquí utiliza el sampleo de una vieja grabación de Barret improvisando con la guitarra acústica. Gilmour diáloga en primer plano con su requinto, y después inicia la canción, con una guitarra sucia, una voz desgarrada, una crudeza que Pink Floyd nunca se permitió nuevamente. La letra se compone de una serie de preguntas (¿Así que pensaste que podrías decir Cielo por Infierno?) con un tono de reproche (¿Y te convencieron de cambiar tus héroes por fantasmas, frías cenizas calientes por áboles?), pero a este ¿cómo pudiste enloquecer así? se impone la invocación del amigo que no está, ese con el que corrimos sobre el mismo viejo suelo sólo para descubrir el mismo viejo temor. Cómo deseo que estuvieras aquí.

El disco cierra con la segunda parte de Brilla en ti, diamante loco, que empieza y se pierde en un viento electrónico (Nadie sabe en dónde estás, que tan lejos o que tan cerca).
Y no, había quién sabía, y decidió que era buena idea llevar a Syd a los estudios de Abbey Road para que conociera de primera impresión Lo Que Se Venía Por Tí.
La leyenda dice que sí, que Syd fue, o lo llevaron. Que durante una de las últimas sesiones del disco Nick Mason, tras el cristal acústico, vio entrar un hombre gordo y calvo, en una camisa a punto de reventar, al estudio. Qué Gilmour abandonó el sólo de guitarra, que Waters casi dejó caer el bajo. El gordo inició una danza a su alrededor, algo como "una marioneta que salta con los hilos rotos" (como lo dijeron hace unos años para un documental de la BBC), su única música era el ruido que hacía al apretar los dientes. Un rechinido. Syd, le pidieron, y no dejó de bailar. Parece que Gilmour fue el primero en llorar.
Posted by La Oruga Gritona.
(((¡¡¡Gracias, mi Oruguita!!!)))
Wish you were here es uno de los discos más irregulares en la carrera de Pink Floyd, y dentro de la era Gilmour-Waters, quizá es más un síntoma que una obra redonda.

Grabado tras un bache de dos años tras la larga y agotadora grabación de The dark side of the moon, y en medio de las expectativas que había creado el album que dio carta de defunción a la sicodelia, Wish you were here es un homenaje (o un exorcismo de) a la figura de Syd Barret, el fundador de la banda, y un borrador de The Wall, la excesiva opereta que reúne cimas y simas de Roger Waters.
Barret dio nombre al grupo, The Pink Floyd Sound, formado en 1964 con Waters, un amigo de la infancia. Estaba llamado a renovar una escena devastada por las muertes de James Morrison, Janis Joplin y Jimmy Hendrix, con una imagineria que rebasaba las mejores canciones del Lennon del Sargento Pimienta, cuando enloqueció y se retiró a vivir en un sótano. "Enloqueció" no es una palabra que pueda resumir las motivaciones que llevan a un hombre, incluso si es un músico, a un exilio que no se sabe si es un para ocultarse de las sombras o en las sombras. Nada en las letras de los dos primeros discos de The Pink Floyd Sound (turbiamente felices e infantiles hasta el panteísmo)permitía adivinar ese fin. Pero "enloqueció" es la palabra que hasta la fecha los otros miembros de la banda (Waters, Mason y Wright) utilizan como coartada. En los inicios de una carrera promisoria, echaron a Syd (junto con su "The" y su "sound") y reclutaron al maestro de guitarra del Madcap, David Gilmour. Un sano cambio por el que jamás habrían de perdonarse.
De hecho, la obra posterior de Pink Floyd, al menos antes de la etapa Gilmour y su equipo de ghostwriters, es un dilatado canto a Barret y un inútil intento por adentrarse en su mundo. Tanto The dark side of the moon (1973), Animals (1977) y, sobre todo, The Wall (1979) se mueven entre menciones a la alienación, a la alienación que produce la fama y la misantropia como la única alternativa existencial ante la neurosis y la perdida de los paraisos infantiles; el camino de Syd. Pero en ningún disco la presencia de Barret es tan clara y ominosa (brilla en ti, diamante loco) como en Wish you were here.

Lo que ocurrió hacia 1975 es que las noticias sobre el estado de Syd eran crudas y desoladoras. A la adición al LSD se sumaba un deterioro físico y mental, y prácticas que incluso las versiones más negras de la leyenda tienen la piedad de omitir. La idea de un disco homenaje, cuyas regalias pagasen una clínica de desintoxicación y le asegurasen un futuro al abatido por las brisas de acero, fue de Waters. El grupo se dio al trabajo con determinación de penitentes, la misma con la que años antes Gilmour y Waters habían producido The Madcap Laughs (1970), el primer album solista de Barret (si producir se podía llamar a esperar sus contados intervalos de Lucidez). De hecho, existe muy poca documentación sobre las sesiones de grabación de Wish you were here (tan sólo los trabajos de The dark side of the moon generaron un par de documentales). Se trató de una obra íntima, lejana a la superproducción de The Dark side (las capas interminables de guitarras, los efectos de sonido, la voluntad iconoclasta, la presencia de Alan Parsons), y más centrada en la elaboración de una atmósfera entre rabiosa y nostálgica, obtenida en buena medida por la incorporación del Dick Parry con un saxofón exultante, y con un regreso a las piezas largas que evocaban los mejores momentos del Echoes de Meddle (1971).
La pieza central, Shine on you, crazy diamond, dividida en dos partes (aunque la portada la anuncie pomposamente en 9 tracks), es tanto en su letra como en la vigorosa instrumentación, una larga súplica, un mantra que invoca a Syd y lo llama a volver de su locura (acércate extraño, leyenda, martir, ¡y brilla!), pero la parte medular de la obra es la secuencia de tres canciones que narra el ascenso y caída de Syd: Welcome to the machine, Have a cigar y Wish you were here, la pieza que da nombre al album.
En Bienvenido a la maquinaria la voz de ¿la madre? de Syd le da la bienvenida a una sociedad que dicta sus sueños, con una instrumentación afilada y mecánica, amenazante. Una pieza que contrasta con el manager que alegremente invita un hábano a la rockstar floreciente en ¿Tienes un cigarro? antes de comenzar a ordeñarla (la banda es fantástica, ¡en serio que lo creo!, pero ¿cuál de ustedes es Pink?). Su melodía furiosa recuerda los arpegios lisérgicos de Barret. El deseo de clonación llegó al punto de que para cantarla llamaron a Roy Harper, un ex-miembro de la Fuerza Áerea Británica que era un sosias de Barret, no sólo en su biografía (locura, siquiátricos, una carrera de crooner outsider) cuyo timbre es casi idéntico al del malogrado Syd. Después, la canción se convierte en parte de una sontonía radiofónica, el dial gira, se escuchan fragmentos de radionovelas y bandas, y entonces brota, distorsionada, una guitarra que repite una serie de acordes descorazonadores.
Deseo que estuvieras aquí utiliza el sampleo de una vieja grabación de Barret improvisando con la guitarra acústica. Gilmour diáloga en primer plano con su requinto, y después inicia la canción, con una guitarra sucia, una voz desgarrada, una crudeza que Pink Floyd nunca se permitió nuevamente. La letra se compone de una serie de preguntas (¿Así que pensaste que podrías decir Cielo por Infierno?) con un tono de reproche (¿Y te convencieron de cambiar tus héroes por fantasmas, frías cenizas calientes por áboles?), pero a este ¿cómo pudiste enloquecer así? se impone la invocación del amigo que no está, ese con el que corrimos sobre el mismo viejo suelo sólo para descubrir el mismo viejo temor. Cómo deseo que estuvieras aquí.

El disco cierra con la segunda parte de Brilla en ti, diamante loco, que empieza y se pierde en un viento electrónico (Nadie sabe en dónde estás, que tan lejos o que tan cerca).
Y no, había quién sabía, y decidió que era buena idea llevar a Syd a los estudios de Abbey Road para que conociera de primera impresión Lo Que Se Venía Por Tí.
La leyenda dice que sí, que Syd fue, o lo llevaron. Que durante una de las últimas sesiones del disco Nick Mason, tras el cristal acústico, vio entrar un hombre gordo y calvo, en una camisa a punto de reventar, al estudio. Qué Gilmour abandonó el sólo de guitarra, que Waters casi dejó caer el bajo. El gordo inició una danza a su alrededor, algo como "una marioneta que salta con los hilos rotos" (como lo dijeron hace unos años para un documental de la BBC), su única música era el ruido que hacía al apretar los dientes. Un rechinido. Syd, le pidieron, y no dejó de bailar. Parece que Gilmour fue el primero en llorar.
Posted by La Oruga Gritona.
(((¡¡¡Gracias, mi Oruguita!!!)))
sábado, febrero 05, 2005
Cuando pasa el tiempo...
el cielo del infierno,
cielos azules del dolor?
¿Puedes distinguir un verde campo
de un frío riel de acero?
¿Una sonrisa de un antifaz?
¿Piensas que puedes distinguir?
¿Y te consiguieron para cambiar
tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas calientes por árboles?
¿Aire caliente por una brisa helada?
¿Fría comodidad por cambio?
¿Y cambiaste
un paseo en parte de la guerra
por un rol de líder en una jaula?
Cómo deseo, cómo deseo que estuvieras aquí.
Solamente somos dos almas perdidas
nadando en una pescera
Año tras año
Corriendo sobre el mismo viejo suelo
¿Qué hemos encontrado?
Los mismos viejos miedos.
Deseo que estuvieras aquí...
Wish You Were Here - Waters/Gilmour
La imágen: de Dave McKean, of course.
Para muchos, por no decir casi todos, los que hemos caminado la década del `80 en plena adolescencia, esta canción es un ícono, un indispensable.
Pero pocas veces nos detenemos a leerla más allá del clásico: "deseo que estuvieras aquí".
Hoy lo hice; y recordé.
Y me pregunté en silencio:
P ¿habrás encontrado el nivel social y la comodidad que te dibujaron dentro de una burbuja color rosa y que te encargaste de pinchar despiadadamente a fuerza de borracheras?
Y ¿te ama él como mereces, después de pelearle a la vida y las traiciones con uñas y dientes su amor inconsistente y errático?
S ¿encontraste en el fondo de los vasos algo más que las risas y el amor que duran lo que dura el contenido de una botella?
D ¿dejaste de ser ese niño caprichoso y entrañable pero loco, que todo lo solucionaba con una nube de humo, de porros armados con las hojas de la biblia de tu mamá?
S ¿tus ojitos siguen rojos por lo mismo o es que no soportas el traje de hombre de familia que colgaron de tus hombros?
P ¿te dieron algo a cambio de tus fantasmas enloquecidos y tus charlas con amigos invisibles, te dieron un gran parque donde tirarte para que te acaricie el sol?
T ¿puedes distinguir ahora entre amor y apariencias?¿hallaste la diferencia entre el frío de la navaja y la tibieza de la sangre?
¿Qué hemos encontrado?
Los mismos viejos miedos.
Sin embargo, en este tiempo más que nunca:
jueves, febrero 03, 2005
Las Noches de Lisa Benjamenta
El abismo tiene
dulces voces de niño,
garras poderosas y aroma
de perra buena.
Por eso, tal vez, dudamos
entre la mirada y la caída.
¿Quién está en los aires,
que te mira
mirarlo, que perdona
todas las vueltas y las dudas
antes de cada paso y cada historia?
Posted by Lisa Benjamenta
Esto no es solo regresar al antiguo hábito de entregarle Las Noches a los verdaderos dueños de estas estrellas.
Es también un homenaje y un agradecimiento a quien escribe en una forma maravillosa. Y que ha regresado a nosotros; vayan, léanla y celebren su retorno en ésta, su nueva casa.
martes, febrero 01, 2005
La virtualidad y su mágico frizo de encuentros...
McKenzie - Dominó
Llegué a este universo de la virtualidad y la aproximación de géneros, étnias, edades y pensamientos; tan mágico y deslumbrante, allá por agosto del 2001.
Acababa de divorciarme y estaba sola en casa con mis cuatro hijos, solo salía para trabajar y regresaba a cuidarlos y atenderlos. No tenía ni un minuto para mi vida social. Es más, mi vida social se había disuelto con el matrimonio; después de estar 14 años con una persona hasta los amigos son "algo" en común, y en eso no hay división de bienes. Así que sucedió lo más lógico, y tal vez lo más sano: todos se alejaron por un tiempo, al menos en la parte diversión y salidas, ninguno se atrevía a invitar a uno y no al otro.
El caso es que allí estaba yo y mi insomnio, cada noche... sola, por primera vez en mis 32 años de vida.
Fue casi instintivo. "A ver que onda." Y entré.
Primero fueron los chats de msn, después (huyendo de la obsesión de un loco) llegué a los de yahoo (¡con audio!), gente leyendo poesías y un coordinador, esa noche conocí a Don Oruga, él coordinaba la sala y creyó que yo era un niño catalán. Después pasé a los grupos, todavía conservo el mío, chiquito y humilde pero en pie. Se llama: "El Arcón" y fue cerrado varias veces, pero siempre resucita. Ciclotímico como su dueña que se le va a hacer. De los clubs saltamos, porque casi todos lo hicimos, de la mano de Rax a los blogs. Y abrí mis noches.
Pero de todo se aburre la gente, entrar en la rutina y en pozos de sequía creativa suele ser más común de lo que desearíamos y por eso los cambios, los cierres, las despedidas y, también porqué no, los nuevos emprendimientos.
Algo llegó a mi correo hace unos días, otra vez la bella Rax me abría una puerta de comunicación en este inmenso laberinto de encuentros y desencuentros.
Estoy como chico con juguete nuevo, he pasado la última noche tomándo fotos con la camarita para poner, invité a cuento amigo y/o conocido tenía en mi lista.
Y por si alguno me faltó, pinchen acá y vengan.
Estan invitados.




























